Mes: diciembre 2014

Más que un pacto, una rendición

Se acaba de presentar a bombo y platillo lo que se ha llamado el primer gran pacto social de la legislatura, en el que el Gobierno, a un año de las elecciones, ha obtenido una muy preciada fotografía con la patronal y con dirigentes sindicales para anunciar medidas para la reactivación del empleo y el anuncio de un subsidio para aquellas personas que en situación extrema llevan tiempo en el paro, a las que se les abonará una prestación temporal de 426 euros. (más…)

La economía del absurdo

En el mundo occidental, aparentemente, los consumidores estamos de enhorabuena. Nunca como en las últimas décadas habíamos tenido acceso a tantos productos y tan baratos. Hemos ido perdiendo la condición de ciudadanos, pero se nos ha compensado con un auténtico abarrocamiento de la sociedad de consumo. Nos podemos cambiar la indumentaria cada día de la semana porqué el precio de unos pantalones en Zara es irrisorio, o bien rediseñar “la república independiente de nuestra casa” una vez al año, porqué las estanterías y sofás de Ikea tienen unos precios que parecen de broma. ¿Cómo es posible esta fiesta continua para los consumidores? Pues es muy sencillo, por la eficiencia de una producción masiva hecha con costes laborales irrisorios, en países alejados. Todos aprovechamos las oportunidades, los compradores y las marcas.

El problema, es que el sistema tiene efectos colaterales no deseados –como suele suceder con las gangas- y aquello que aparentemente es barato acaba resultando, al menos colectivamente, demasiado caro. Y no es solo una cuestión de derroche de recursos y de impacto medioambiental, que también, sino que con la lógica productiva y económica de este sistema, los consumidores nos vamos quedando progresivamente sin trabajo. Nos han flexibilizado. Nos guste o no cada acto de compra que realizamos tiene connotaciones en la economía global y los productos abundantes y baratos -y no solo estos- refuerzan la tendencia de nuestras industrias a desplazarse hacia lugares ignotos parar producir más barato porqué la pobreza de mucha gente, provoca que les resulte una bendición cobrar salarios de miseria. A nosotros, cada vez nos resulta más difícil encontrar trabajo, y aún más en condiciones y salarios dignos. En medio, se dejan de ingresar impuestos, se destruye el comercio y se cierra una cantidad significativa de fábricas y de pequeños negocios. Estamos inmersos en una carrera de mínimos que no es sino una trampa de pobreza.

El Estado de bienestar y sus detractores

Durante décadas, El Estado de bienestar y el modelo social europeo han hecho posible la creación de sociedades inclusivas, bastante justas y equitativas, y con buenos niveles de seguridad colectiva. Un acuerdo y un consenso histórico en el ámbito político y social, que descansaba sobre una determinada noción de la economía, el keynesianismo, donde el mercado y la acción correctora y de la intervención pública ponían coto a la desigualdad y a las ineficiencias que podían llevar al colapso. Un sistema que tuvo siempre sus detractores, quienes aprovecharon los efectos de las crisis petroleras de los años setenta para imponer una revolución liberalconservadora que estableció el triunfo absoluto de los mercados desregulados, del individualismo extremo y del afán de lucro desmesurado. Se apostaba por una sociedad de ganadores y de perdedores.

L'estat del benestar i els seus detractors

Este libro trata tanto de los fundamentos políticos y económicos del Estado de bienestar, como de los supuestos en que se ha basado el combate contra él. De cómo el liberalconservadurismo triunfante ha desnaturalizado y puesto en jaque al modelo social europeo y nos ha llevado hasta la crisis y el desconcierto actual.