Jorge Riechmann. Autoconstrucción

 

La cultura individualista impregna nuestras vidas, después de décadas de predominio de una visión ideológica y política del mundo, consistente en considerar que nuestras vidas sólo se construyen a partir de diseñar y perseguir un itinerario puramente individual. Desde la derrota en todos los frentes que la economía social de mercado sufrió en los años ochenta del siglo pasado y que los consensos sobre el Estado del Bienestar y de una cierta primacía de lo público y los intereses colectivos se vieron desplazados por una visión absolutamente egoísta de la condición humana, que se nos ha ido inculcando que la satisfacción sólo se obtiene con el afán de lucro y con la consecución de objetivos particulares, los cuales debemos alcanzar con abierta competencia con los demás. ¡Vivir es competir!, se nos repite desde todos los ámbitos y se representa esta dinámica de triunfo y fracaso de manera metafórica y bien elocuente en el mundo del deporte. Se niega, que se pueda obtener satisfacción con la práctica de la colaboración, la solidaridad y participando en proyectos colectivos. Como los valores sobre los que se sostiene nuestro mundo nos generan poco más que estrés y tensión continua, además de buenas dosis de tristeza ahora convertida médicamente en depresión, se nos induce a la compensación del consumo compulsivo, como una especie de sustitutivo también frustrante de las posibles relaciones empáticas con otras personas.

De esto y de muchas otras cosas habla este libro que os recomiendo. Una reivindicación de las ventajas de los vínculos colectivos y la práctica de los valores comunes como vías para obtener mayor bienestar y satisfacción personal. Lo colectivo, participar, como vía para una vida personal más completa y más plena. Una crítica a una cultura y un mundo en el que se ha vinculado de manera perversa el concepto de libertad con el del consumo desaforado. Un acceso continuado a bienes materiales que ni nos satisface y que, no nos engañemos, se sostiene sobre la explotación brutal de otras personas y sobre un colapso planetario que ya no se puede sostener. A Autoconstrucción. La transformación cultural que necesitamos (Libros de la Catarata, 2015), Jorge Riechmann apuesta por una transformación profunda, verdaderamente revolucionaria, hacia la autocontención en relación al consumo de bienes materiales, hacia una “autoconstrucción crítica” como individuos y como sociedad, que nos lleven a mudar los estándares y los valores actuales hacia otros medioambientalmente sostenibles y más creativos y satisfactorios. Profesor de Filosofía Moral en la Autónoma de Madrid, Richmann tiene ya una larga trayectoria como ensayista en el campo de la ecología política y es a la vez un reputado poeta y traductor. Reivindica en este libro la capacidad humana de modificar una conducta claramente autodestructiva, fundamentada en el despilfarro y un refuerzo continuado del ego a través del individualismo y el consumo extremo, para recuperar los vínculos colectivos y la noción de bien común. No se trata de rechazar los placeres mundanos, sino rechazar que sean aceptables aquellos que se fundamentan en la desigualdad social y económica y que los compramos a costa de los sufrimiento de otros. Recuperar la relación y el bien colectivo como la base de la satisfacción individual. ¡Un buen e imaginativo libro!

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