Los referentes cambian

El mundo va dejando de ser lo que era. Uno de los aspectos de cambio de esta situación tan excepcional que vivimos tiene que ver con la geopolítica. Más que una subversión generalizada, lo que está provocando esta situación es la aceleración de tendencias que ya se venían desarrollando en los últimos años. Los Estados Unidos parecen renunciar definitivamente al liderazgo mundial. No se han puesto en frente del combate de la pandemia ni han querido plantear de manera sindicada las políticas paliativas ni de combate médico. Desde 2016 con Donald Trump, han hecho una apuesta populista que implica cerrar el país sobre sí mismo y funcionar a nivel global como gran amenaza más que como país y economía dirigente. Su gran influencia en el mundo se mantiene básicamente gracias al predominio abrumador de sus grandes plataformas tecnológicas las que, sin embargo, parecen tener su punto débil en un crecimiento sostenido de la competencia china, como pone en evidencia el conflicto por la hegemonía en el desarrollo de la tecnología 5G, tema en el que la primacía del país asiático parece bastante clara. Quién nos iba a decir que acabarían siendo los Estados Unidos los defensores del proteccionismo, mientras que China lideraría los promotores del libre mercado.

A pesar de ser el primer país en sufrir la pandemia y cargar con la imagen de haber sido poco diligentes y cuidadosos en el inicio del desarrollo de esta enfermedad, China apunta a ser la mayor beneficiaria del removimiento global que está generando el coronavirus. Se ha mostrado eficiente y colaboradora de cara al exterior mostrando la cara amable de su modelo autoritario, mientras algunos países parecen querer importarlo. Consolida su expansión económica y política en África y en América Latina, mientras gana influencia en Europa. A pesar del descalabro económico general, su PIB todavía crecerá un 1,2% en 2020 y se espera que recupere un imponente 9,2% de aumento en 2021. No le afectará, como se podría pensar, la caída de la demanda a escala mundial. En los últimos años ha ido superando el modelo de ser “la fábrica del mundo”, promocionando más el desarrollo de un mercado interno que es obviamente inmenso y que le sirve para legitimar socialmente el régimen político. Un crecimiento económico que ahora se encontrará estimulado por una factura energética mucho más barata y que llevará al país a ser la primera economía mundial en relativamente pocos años. La guerra comercial que mantiene con Estados Unidos no es más que el síntoma de la resistencia americana a este nuevo liderazgo que hizo de la producción barata su trampolín de desarrollo, pero que la verdadera batalla la libra en el terreno de la tecnología y donde tiene Huawei como punta de lanza. Los intentos desesperados de Trump para identificar el coronavirus con una conspiración china no son sino la evidencia de sus temores y debilidades.

Geopolítica del Internet y la batalla cultural Geopolítica del ...

Aún con el fuerte impacto sanitario de la pandemia y una notoria mala gestión del tema, la Rusia de Putin va recuperando una creciente importancia en el tablero mundial. Mantiene los equilibrios con China respecto al continente asiático, pero está ganando una progresiva influencia en Europa, especialmente en aquellos países que habían conformado antaño el bloque soviético. A medida que la Unión Europea ha evidenciado las carencias de liderazgo y la incapacidad para impulsar una política única, Rusia se ha comportado como un colaborador eficaz, país el cual cuenta con armas estratégicas clave como son el gas natural y el petróleo. La brutal bajada de precio de este combustible empobrece notoriamente en el mundo árabe y especialmente Arabia Saudí mientras se convierte en antieconómica las formas extremas de explotación desarrolladas en América como el fracking o las arenas bituminosas. Rusia tiene un umbral muy bajo de rentabilidad en el petróleo, lo que le proporciona un instrumento geopolítico inmenso. Mientras los países de la OPEP requieren un precio del petróleo que no baje de 80 dólares/barril para mantener sociedades y economías sustentadas sobre este monocultivo, para Rusia el umbral de rentabilidad se encuentra en la mitad.

Quien parece haber renunciado a tener un papel relevante en la nueva configuración del mundo es Europa. Se impone de nuevo la fragmentación política y parece aceptarse de buen grado ser depositarios más de pasado que de expectativas de futuro.

Un comentario

  1. Desde hace casi 5 anos ya sigo con mucha atención los artículos de este Blog. Debo reconocer que los análisis del Dr Burgaya sobre la política mundial son por demás serios y en general documentados, y por supuesto un gran aporte a la comprensión de este mundo convulsionado y en impredecibles cambios
    No obstante, creo en este único caso, la lectura de la geopolítica desatada de manera impredecible a partir de enero de este año, es débil e insiste en utilizar criterios referidos que dejan de tener vigencia, y sobrevalora la importancia de la Pandemia .
    Manuel Acevedo . Universidad de Buenos Aires.. 21/05/2020

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s